En un aniversario más del nacimiento de Julio Antonio Mella, quien encarna la respuesta concluyente a quienes creen que la juventud, la alegría y la pasión por la vida son incompatibles con el compromiso histórico. Demostró que se puede estar a la altura de tu tiempo, disfrutar la intensidad de la vida, y simultáneamente comprometerse para transformar la realidad, fundiendo la tradición heroica cubana con el pensamiento revolucionario más avanzado.
Mella nos dejó la lección inmortal de que se puede ser comunista convencido, lúcido y militante, sin dejar de amar profundamente. Amó a su patria con una pasión que lo llevó a fundar la FEU, la Universidad Popular José Martí y el Partido Comunista de Cuba antes de cumplir los 25 años.
Mella sigue siendo esa "eterna inquietud" que nos enseña que la juventud no es una espera, sino un estallido de compromiso, donde se puede ser fiel a las ideas sin perder nunca la alegría. Aún sus últimas palabras resuenan y son la convicción de millones de cubanas y cubanos, fieles a su contundente expresión: "Muero por la Revolución".
(Tomado del perfil en Facebook de Roberto Morales Ojeda)
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