Cuba es víctima del más largo y cruel bloqueo económico, comercial y financiero de la historia, hoy recrudecido vilmente con el propósito de asfixiar a millones de personas, de manera genocida, sin escrúpulo, ni respeto alguno por los derechos humanos de todo un pueblo.
Y ante ese gesto de barbarie por parte del gobierno de Estados Unidos, que lleva más de 60 años de instrumentado ese asedio que carece de legitimidad y es rechazado por la comunidad internacional, se levanta la voz de la solidaridad mundial, de los cubanos de la Isla y la mayoría de su comunidad en el exterior, mas unidos ante la infamia imperial de obstaculizar la entrada de combustible a la nación caribeña, algo tan descabellado y absurdo como esa política estadounidense plegada de disposiciones criminales y accionar de marionetas de odio y perversidad.
La Mayor de las Antillas resiste, sobrevive, y renace con alternativas que sustenten la vida de su población.
Y la población tiene consciencia sobre que la compleja y muy difícil situación actual de los cubanos tiene su principal responsable en la Casa Blanca, luego que su presidente Donald Trump, muy mal asesorado por lo más ultra reaccionario de esa sociedad que hoy encarna su Secretario de Estado, Marco Rubio, la antítesis de la diplomacia universal, y despreciado por buena parte de las naciones del mundo, por su actitud prepotente, de imposiciones, amenazas y chantajes, actitudes que singularizan hoy a esa Administración norteamericana.
El cerco de Washington contra Cuba, además de vergonzoso, es profundamente inmoral por ser un país grande y desarrollado. Mientras la Isla es un territorio en desarrollo, con escasos recursos, pero con un pueblo muy aguerrido, justo, hospitalario y patriótico, algo similar en lo bíblico, como David y Goliat.

Y ante esa vileza, la nación caribeña incentiva a lo largo y ancho del país transformaciones en su matriz energética, no solo implementa indispensable estrategia de ahorro de energía eléctrica, lo cual incide en afectaciones de la vida cotidiana ante escases de fluido eléctrico en centros de labor, educativos, productivos, de los servicios, transporte, comercio, y en las viviendas, en toda la infraestructura socio-económica del país, sino que también batalla por disminuir las afectaciones al servicio eléctrico, incrementando la capacidad de generación en el país y la eficiencia energética.
Los retos y desafíos que asume el Sistema Eléctrico Nacional, SEN, son colosales, pero prevalece la voluntad política y el honor de los trabajadores eléctricos por solventar esta complejísima problemática que viven en este contexto de bloqueo genocida, los cubanos.
De ahí que el Ministerio de Energía y Minas, MINEN, a decir de sus directivos, priorice las fuentes nacionales que garantizan la independencia energética que la Isla requiere, y al mismo tiempo para consolidar ese propósito se trabaja con ahínco en lograr una matriz de generación diversificada que incluye crudo nacional, gas acompañante de la extracción del petróleo cubano, y fuentes renovables de energía.
Y sobre este último aspecto, se prevé en un proyecto inicial, instalar mil mega watts, en un periodo de dos años, y posteriormente en etapa posterior que debe estar completado para el 2031, igual cantidad de generación.
Unos 26 parques solares fotovoltaicos se construyen en las provincias cubanas, luego de estudios de selección de los lugares más apropiados. Y se ha publicado recientemente que ya existen instalados cerca de un millón de paneles fotovoltaicos, y se montarán otros 3.6 millones de paneles más, lo cual representa que en dos años se multiplicará en cerca de cinco veces la potencia que se ha instalado en los últimos diez años, y a decir de la doctora en Ciencias Lídice Vaillant, jefa del Laboratorio de Investigaciones fotovoltaicas de la Universidad de La Habana, ello significa un avance descomunal.
Y se continúa trabajando fuertemente entre el MINEN y las universidades para lograr un diseño que permita que ambos se puedan integrar adecuadamente al Sistema Eléctrico Nacional, y así mismo el Consejo Nacional de Innovación tiene un rol importante en el proceso.
Existen actividades priorizadas, a las cuales también se les han sumado paneles solares para sostener sus servicios vitales, como centros de elaboración de alimentos, entidades de Salud, hospitales, producciones agrícolas, entre otros precisados para satisfacer necesidades elementales.
También se comercializan estos equipos en plan de estimulación a nivel nacional, con facilidades de pago, abonos al contado, o créditos bancarios. Se potencia este programa en el sector educativo, de Salud, y en otras ramas del país. Y se sigue extendiendo según posibilidades, a la población.
A pesar del bloqueo, Cuba está decidida a solucionar las complejas consecuencias del asedio imperial, ese que está orientado por Washington a desestabilizar el país, y acrecentar las penurias del noble y aguerrido pueblo cubano. ¡Abajo el Bloqueo!
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