Cuba se yergue con firmeza. La Revolución no conoce la derrota, porque se nutre de la soberana decisión de un pueblo que ha elegido su destino socialista y lo defiende contra toda injerencia.

Aquellos que hoy lanzan furibundos ataques contra la nación carecen de toda autoridad moral para señalar; son los mismos que convierten en negocio hasta la vida humana, mientras Cuba resiste, construye y preserva su dignidad.

La acusación hipócrita de Trump choca contra el muro de una verdad histórica: la fuerza de Cuba reside en su unidad y en su derecho inalienable a la autodeterminación.

Las graves carencias económicas que sufrimos no son fruto de la Revolución, sino de la asfixia extrema y draconiana aplicada desde el norte, una guerra económica que busca doblegar lo que no pudieron vencer.

Frente a esta agresión, Cuba no cede, no se doblega: se prepara. Es una nación libre, independiente y soberana que no agrede, sino que se defiende; que no amenaza, pero está dispuesta a defender la Patria hasta la última gota de sangre. Somos de Patria o Muerte, como nos enseñó Fidel.

(Tomado del perfil en Facebook de Roberto Morales Ojeda)

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