El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) entregó el Premio Nacional de Medio Ambiente de la República de Cuba 2026, en ceremonia presidida por Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político y primer ministro; Eduardo Martínez Díaz, vice primer ministro, y Armando Rodríguez Batista, ministro del Citma.
Al intervenir en la ceremonia, Marrero Cruz destacó la importancia y el tiempo que le concedieron Fidel y Raúl a la protección del medio ambiente, con un legado vigente hasta hoy, y recordó también a la doctora Rosa Elena Simeón, primera ministra del Citma. Todos ellos trazaron pautas para la naciente política medioambiental cubana.
Según destacó el ministro del Citma, el premio se entrega en un momento crucial de la historia de Cuba, en un mundo donde los recursos naturales se agotan por hábitos de producción y consumo irracionales y uso excesivo de combustibles fósiles. Rodríguez Batista también recordó a Fidel y Raúl, eternos defensores del entorno.
El Premio se otorga por diferentes categorías. En el caso de Entidades productivas y de servicios le fue concedido al Aeropuerto Internacional Abel Santamaría, de Villa Clara, con una larga tradición de trabajo con resultados tangibles en la gestión ambiental, que constituye un pilar estratégico institucionalizado dentro de su estructura organizativa.
Según la argumentación, la sinergia entre gobernanza efectiva, estabilidad financiera y verificación mediante auditorías ha permitido transformar los compromisos ambientales en acciones concretas.
Entre sus resultados destacan la reducción en la generación de residuos, el consumo eficiente de recursos hídricos y energéticos, así como el control de emisiones, evidenciando que la excelencia operacional y la responsabilidad ambiental son ejes transversales de su modelo de desarrollo sostenible.

El Premio Nacional de Medio Ambiente 2026 también reconoce a tres personas naturales con resultados tangibles en la actividad de medio ambiente y en la investigación científica con aportes relevantes desde la gestión ambiental, constituyendo ejemplos de constancia y crecimiento profesional: Frank Huerta López, profesor auxiliar del Centro de Capacitación de la Delegación del Ministerio de Turismo en Matanzas.
También recibieron este Premio María del Carmen Velazco Gómez, delegada provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente en la provincia de Villa Clara, y Maritza García García, presidenta de la Agencia de Medio Ambiente.


El Premio es el máximo galardón otorgado por el Citma en el ámbito ambiental a nivel de país. Fue instituido en 2001 y ratificado en la Ley no. 150 el Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente.
Su objetivo es destacar a aquellas empresas, organizaciones, colectivos laborales y personas naturales que hayan desarrollado una notable contribución en la prevención y solución de los problemas ambientales, colaborando con el desarrollo sostenible de la nación.
En el acto, la delegada del Citma en Villa Clara hizo entrega a Rodríguez Batista de una placa conmemorativa en el centenario del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, bajo el lema “La Ciencia en Villa Clara es Fidel”.

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