El desarrollo de la Ciencia en Cuba ocupa un sitio preponderante en el desarrollo económico y social del país. Y los hombres y mujeres de esta importante rama del conocimiento laboran incesantemente por coadyuvar a mejorar la salud del pueblo y contribuir con ingresos al desarrollo sostenible de la Isla.

Los aguerridos profesionales, especialistas, técnicos y trabajadores en general de los centros científicos han participado, activamente, en proyectos y procesos orientados a tributar a la calidad de vida de la población, el medioambiente, y también en el fomento de especies de animales y plantas, más saludables.

La Academia de Ciencias de Cuba es el organismo rector del avance científico a lo largo y ancho del territorio, y junto a las instituciones científicas tienen un decisivo rol en la salvaguarda de cada uno de los principios y leyes que rigen su desarrollo.

Desde etapas muy tempranas de la Revolución, como el 15 de enero de 1960, el máximo líder Fidel Castro en acto realizado en La Habana por el vigésimo aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, en la Academia de Ciencias, señalaba la importancia de las ciencias en el avance del desarrollo, destacando entonces el rol de la Sociedad Espeleológica de Cuba, y de fundadores como el Doctor Antonio Núñez Jiménez, y también del Doctor Emilio Roig de Leuchsenring, director de la Oficina del Historiador de La Habana.

Y es en este contexto cuando Fidel, valorando las posibilidades y oportunidades que tienen los profesionales de las ciencias para contribuir al avance del conocimiento y al desarrollo en esta esfera, expresó: “El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento, porque, precisamente es lo que más estamos sembrando; lo que más estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia”.

Y desde entonces Cuba se convirtió en un hervidero de estudios e investigaciones científicas, a pesar del perenne asedio, bloqueo, del gobierno de los Estados Unidos por impedir el despegue de este sector por lo que significa para el presente y futuro de la Mayor de las Antillas.

Foto: Tomada de Redes Sociales

Asimismo, fueron creándose decenas de instituciones, polos científicos con encadenamientos de producciones para el bienestar del pueblo. Por solo mencionar algunos: Centro de Bioplantas, de Estudios Ambientales, de Neurociencias y Procesamiento de Imágenes y Señales, Centro Nacional de Biopreparados (Biocen), Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), Centro para la Producción de Animales de Laboratorio (CENPALAB), Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA), entre muchos otros de suma importancia.

Foto: Tomada de Redes Sociales

Existe un considerable número de resultados científicos, avanzados, alcanzados por los expertos de este prioritario sector, entre los que pueden situarse por el BIOCEN: uso de la Biomodulina T en prevención de la Covid 19, medio de transporte de muestra para diagnóstico molecular de la Covid, Mejoras tecnológicas en el producto terminado de interferón alfa recombinante (líq.), Transferencia tecnológica a BioCen de las etapas de formulación, llenado y liofilización de CIGB-258 (Jusvinza).

Foto: Tomada de Redes Sociales

De igual forma, son extraordinarios los logros del CIGB, entre los que destacan Vacunas y productos anti-Covid 19, así como medios diagnósticos y medicamentos. Las vacunas anti Covid 19 tuvieron un rol imprescindible en el control de la pandemia, igualmente contra meningitis B/C y hepatitis B; tecnologías para el diagnóstico de defectos del tubo neural, VIH, dengue, Síndrome de Down, embarazo, cáncer, entre otros, y fármacos dedicados a combatir enfermedades virales, infarto del miocardio, rechazo de trasplante de órganos, y otras patologías. También vacuna tetravalente contra difteria, tosferina, tétanos y hepatitis B, y la estreptoquinasa recombinante cubana, por solo mencionar algunos ejemplos.

Actualmente, son múltiples los avances alcanzados por estas y otras decenas de centros e institutos de investigación científicas del país, y sus logros y producciones podrían ser superiores de no ser por el criminal bloqueo de EE.UU. que limita el acceso a materias primas, medios y tecnologías que se precisan para continuar el desarrollo vertiginoso de las ciencias.

Foto: Tomada de Redes Sociales

Pero los héroes de batas blancas que laboran en estas entidades, que la Revolución potencia en beneficio y salvaguarda del pueblo, son dignos hijos de esta Patria de gigantes, y unidos no cejan en el empeño de seguir aportando a la salud y la economía cubana. Ellos han demostrado con creces, y en los más difíciles momentos, que SÍ SE PUEDE.

Y en el Día de la Ciencia Cubana merecen el homenaje y profundo reconocimiento de sus compatriotas, por la obra que han erigido, y continúan desarrollando.

Otras informaciones:

Anuncian curso sobre IA generativa en Universidad 2026