Los primeros meses de la etapa estival se tornan diferentes en las distintas facultades que integran la Universidad de La Habana (UH). Para los que están en el año culminante, el ajetreo ya no es de quien recientemente subió por primera vez los 88 escalones que lo inician como universitario, tampoco por haber trasnochado estudiando para una evaluación intersemestral. Es el jolgorio de estar en la etapa final.
La casa de altos estudios capitalina acogió este fin de semana el acto de graduación central de estudiantes que han tenido una trayectoria de excelencia a lo largo de su formación universitaria. En el año de su aniversario 298, decenas de jóvenes de distintas facultades recibieron las distinciones que reconocen su intachable accionar y contribución social y educativa.

No debieron ser pocos los obstáculos que enfrentaron ellos y sus compañeros para llegar hasta aquí: jornadas interminables de estudio, crisis energética, el regreso de algunos a sus provincias producto de la actual situación que enfrenta el país, y la tensión de mantener el promedio más alto mientras el entorno exigía respuestas inmediatas. Su constancia e integralidad —esa capacidad de sobresalir no en una sola arista, sino en la docencia, la investigación, el arte, el deporte y el liderazgo comunitario— no es un mero acto de mérito individual; es, más bien, un llamado a la reflexión sobre el compromiso que poseen con nuestra casi tricentenaria universidad.
"Llegaron hasta el Aula Magna 1590 estudiantes graduados de diferentes especialidades. Recibieron su título acreditativo como licenciados, ingenieros y diseñadores. Toda la universidad ha estado con muy feliz compás en estos últimos tiempos. En medio de circunstancias tan adversas para nuestra Patria, muchos tienen una pequeña cuota de apoyo, porque se trataba de sembrar la perseverancia de ustedes, la ayuda de sus familias, la constancia de sus profesores y la historia de una universidad que se alimenta de cada paso de sus estudiantes", aseveró la rectora de la Universidad de La Habana, Dra. C. Miriam Nicado García.
Nicado García, quien dirige la UH desde 2018, recordó cómo, a pesar de la situación que atraviesa el país —que obligó a enviar a los estudiantes a sus provincias—, la distancia los hizo más fuertes. "Culminaron su última etapa compartiendo documentos, estudiando a veces a oscuras, demostrando que la pasión por el conocimiento no entiende de adversidades. La Universidad no podía despedirlos sin un abrazo. Por eso hoy no solo celebramos una graduación, celebramos un reencuentro", afirmó.

En declaraciones a este medio, Jorge Daniel García Pérez, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la UH, comentó al ser preguntado sobre los desafíos que enfrentaron para realizar la graduación que "el curso, particularmente en el segundo semestre, trajo consigo muchísimos desafíos a raíz de la semipresencialidad, lo cual supuso un reto tanto para la dirección de la universidad como para el secretariado de la FEU, y por supuesto, también para los estudiantes. Tuvimos que adaptarnos a una nueva dinámica docente, diferente a la vivida durante la COVID-19, pero igualmente exigente. Fue una prueba de responsabilidad, valentía y capacidad de sobreponerse a las adversidades que enfrenta el país, y aunque pueda sonar a simple discurso, esta etapa nos demostró que fue, ante todo, un periodo de aprendizaje colectivo".
El también estudiante de Periodismo explicó que, pese a la compleja coyuntura nacional, la Universidad de La Habana fue la única institución de educación superior en nuestro país que logró reunir en su sede a todos los estudiantes que se encontraban en sus provincias de origen. "Tanto la FEU como la dirección de la universidad, los decanos y vicedecanos docentes asumimos la responsabilidad de localizar a cada uno de los muchachos que estaban fuera de la capital, preguntarles dónde se encontraban y garantizarles el traslado a través de gestiones institucionales y coordinaciones con la propia Federación".
FEU-UH crea la Distinción Julio Antonio Mella para reconocer a líderes estudiantiles
La Federación Estudiantil Universitaria de la Universidad de La Habana (FEU-UH) ha instituido, por primera vez, la Distinción Julio Antonio Mella, el máximo reconocimiento que otorga el presidente de la FEU-UH a estudiantes de año terminal que hayan tenido una trayectoria destacada en su etapa universitaria, protagonizando movimientos estudiantiles, proyectos comunitarios o institucionales, grupos científicos, revistas estudiantiles, o que hayan ocupado cargos de dirección en la FEU a cualquier nivel.
Para ser propuesto, el estudiante debe ser incondicional con los valores de la organización —humildad, modestia, liderazgo y ejemplo personal—, gozar de reconocimiento entre sus pares y profesores, poseer buenos resultados académicos y ser estudiante de año terminal.

En esta primera edición, la Distinción fue otorgada a un total de 22 estudiantes de distintas facultades e institutos de la Universidad de La Habana. De la Facultad de Biología recibieron el reconocimiento Alejandra Travieso Aguilar, Yans Carlos Enríquez Sánchez, Yosbel Macla Gras y Angelys Otaño Alarcón; del Instituto Superior de Diseño, Frank Hernández Del Pino y Elizabeth Heredero Gascón; de la Facultad de Matemática y Computación, María Teresa Grillo Muñoz; de la Facultad de Derecho, Daniel Alejandro Corrales Ponce, Alejandro Darias Carnejo y Sunay Bosch Castro; y de la Facultad de Economía, Juan Manuel Torres González.


Asimismo, resultaron galardonados desde la Facultad de Artes y Letras, Sophia Rodríguez Díaz y Elizabeth Pérez González; desde la Facultad de Comunicación, Carla Beatriz Ramírez Olivera, Yasiel Hernández Pérez, Kamila Valdés Machado y Daniela Sala Vega; desde el Instituto de Farmacia y Alimentos, Melissa Milagros González Rivera y Gretier Dailena Álvarez Sainz; y desde la Facultad de Psicología, Wendy Laura Gómez Delgado.



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