La Asociación Nacional de Sordos de Cuba - ANSOC- en La Habana, convoca al XIII Taller de Verano de Lengua de Señas Cubana (LSC), para todas aquellas personas interesadas en su aprendizaje y así contribuir a eliminar las barreras de la comunicación.
Una información ofrecida por el Licenciado Ángel López Martínez, jefe del departamento de Identidad Cultura Sorda en la asociación habanera, destaca que para oficializar la matrícula de este curso básico es posible hacerlo desde el 15 de junio hasta el venidero 3 de julio, en el horario comprendido de 9:30 a.m. hasta la 1:00 p.m.
"Para ello pueden comunicarse por el teléfono 7206-6380 o dirigirse a la ANSOC Provincial de La Habana, ubicada en la Calle 11 # 6607 entre 66 y 68 en el municipio de Playa", dijo.
Comentó que el curso tiene 10 encuentros distribuidos en dos semanas desde el día 6 de julio y hasta el día 17 del propio mes y que las clases se desarrollarán de lunes a viernes, entre las 9:00 a.m. hasta las 12 meridiano.

El XIII Taller de Verano tiene carácter gratuito y para su realización se han previsto sedes en tres municipios: Marianao, Centro Habana y La Habana del Este.
Los intérpretes de Lengua de Señas Cubana (ILSC), Lic. Ángel López Martínez y Rayma de la Caridad Fanega, tendrán a su cargo las sesiones en el municipio de Centro Habana; la sede es el Palacio Central de la Computación (Calle Reina esquina Amistad).
El ILSC, Lic. Damaso Guillermo Soler Crespo, impartirá el curso previsto en Marianao, en la Biblioteca Enrique José Varona, radicada en calle 41 y 100, mientras que los también ILSC Yalily Matos Lobaina y Marileydi Suarez Marrero, asumirán las clases en el municipio La Habana del Este, cuyo espacio será la Casa de Cultura de Alamar (Avenida de los Cocos esquina 5ta B, Alamar.
Cada edición de los talleres de verano despierta en las personas oyentes un marcado interés por adentrarse en las formas de interacción cultural con la comunidad sorda cubana.
Y es que los participantes se apropian de conocimientos básicos relacionados con esa comunidad y su lengua natural, al tiempo que aprenden acerca de esta alternativa natural de expresión que contribuye a eliminar las barreras de la comunicación y fomentar la inclusión social.
La comunidad sorda de Cuba constituye un grupo social poseedor de un patrimonio cultural y lingüístico específico, que ha desarrollado la LSC para interactuar y acceder a la información de manera completa. Dicha lengua es la nativa, natural y el elemento cultural más significativo e identitario de las personas en situación de discapacidad auditiva.
Su aprendizaje constituye una forma de asegurar la inclusión de ese grupo social, que este pueda acceder a la información y logre interactuar con sus coterráneos de manera completa.
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