El Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) entregó su Bandera de Honor al Proyecto de Desarrollo Local (PDL) La Moneda Cubana, ubicado en el Consejo Popular Catedral, en La Habana Vieja.

Con la presencia del primer secretario del Partido en La Habana, Liván Izquierdo Alonso; la primera secretaria del Buró Nacional de la Juventud, Meybis Estévez Echevarría, y el primer secretario de la organización en la capital, Raúl Palmero, recibió el reconocimiento Ángel Aguilera Castillo, fundador de esta iniciativa, que trabaja por la integración de jóvenes desvinculados del trabajo y los estudios.

La Bandera de Honor de la UJC es una distinción que otorga la organización juvenil a Comités de la UJC y sus organizaciones de base, órganos de dirección y otros centros vinculados a la organización con resultados relevantes en su quehacer diario, tanto en lo laboral, como en la vida orgánica de la UJC.

Según las bases del reconocimiento, deben tener como mínimo cinco años de constituidos, salvo excepciones que por méritos extraordinarios el Buró Nacional de la UJC decida. Las propuestas son aprobadas por el Buró Nacional de la UJC, con la validación del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Foto: Cortesía PDL La moneda cubana

El valor de esta moneda

El PDL Las moneda cubana, que celebró en abril pasado su aniversario 15, tiene la misión expresa de brindarle a muchachas y muchachos una experiencia educativa de calidad que fomente su desarrollo integral, desde programas académicos innovadores hasta opciones extracurriculares que estimulan  la creatividad y el espíritu emprendedor.

El proyecto es una iniciativa con carácter sociocultural, económico, productivo y medioambiental, que promueve el desarrollo local mediante programas de  capacitación y entrenamiento en: cocina,  cantina, servicios gastronómicos, panadería-dulcería, hostelería, restauración, alojamiento, estética y belleza, emprendimientos, negocios, desarrollo personal  y talleres artísticos, dirigido a jóvenes  desvinculados del estudio y del trabajo, así como a emprendedores que persiguen oportunidades de crecimiento.

Comprometido con la excelencia académica, la inclusión y el fomento  de un entorno de aprendizaje que promueva la diversidad y el respeto mutuo, el PDL se identifica con una estrella de cinco puntas, que se corresponden con sus opciones formativas: el Curso Básico de Gastronomía Integral, y la segunda, tercera, cuarta y quinta puntas,  el Curso de Especialización. A estos se suman propuestas temáticas de corta duración y otras de carácter  internacional.

De acuerdo con Aguilera, también presidente del Consejo Popular Catedral, en sus 15 años el proyecto ha graduado a 3 500 estudiantes y tiene hoy una matrícula de otros 3 000, en sus ocho programas de formación y más de 35 cursos cortos.

Foto: Cortesía PDL La moneda cubana

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