Evitar que los residuos sólidos urbanos reutilizables se conviertan en basura y se integren en un proceso
de economía circular es una aspiración de país. En La Habana, miles de toneladas de residuos reutilizables fueron recogidos por la Empresa de Recuperación de Materias Primas (ERMP) de comunidades, empresas, centros de trabajo y establecimientos del sector no estatal. Es sabido, queda mucho más, pero les siguen la pista.
En una carrera en la que saltó diversos obstáculos, la Empresa de Recuperación de Materias Primas (ERMP)
La Habana se posiciona como líder en la industria cubana del reciclaje, con calidad, eficiencia, estabilidad y
resultados económicos y productivos que la distinguen.
No son pocos los méritos en la recuperación, producción y comercialización de una amplia gama de materias primas como chatarra ferrosa, no ferrosa, no metálicos y otras materias primas reciclables.
En 2025, esta entidad habanera sobrecumplió el plan de ventas totales hasta un 102 por ciento, con un crecimiento del 32 por ciento en relación con el año precedente, lo que representó 194 millones de pesos.
En el caso de las exportaciones, alcanzaron un 111 por ciento, totalizando seis millones de dólares, para un 36 % de crecimiento contra el 2024. En la sustitución de importaciones obtuvo números alentadores: 11 millones de dólares.
El colectivo logró recuperar más de 9 000 toneladas de residuos reciclables, lo cual no solo asegura el suministro a sectores estratégicos de la economía, sino que impide que esos materiales terminen contaminando la ciudad.
Una de las más recientes aristas del trabajo de la ERMP, la recolección al sector no estatal, mediante contrataciones, ha permitido recuperar 4 077 toneladas de productos. A todo eso se fuma la labor por una conciencia comunitaria sobre la recuperación de materiales reciclables, la preservación del medio ambiente, con un aporte sostenible en la higiene y limpieza de la capital.
En declaraciones, la directora general de la EMRMP La Habana, Rosa María Reyes Santiesteban, señaló que
2025 fue un año duro, pero también un año de retos y resultados.
La condición de Vanguardia Nacional, dijo la directora, se ha obtenido “en el contexto más complejo, bajo el recrudecimiento del bloqueo, esa política genocida que asfi xia nuestra economía, limita el acceso a recursos, combustibles y repuestos y multiplica cada obstáculo en nuestro quehacer cotidiano. Pero este premio tiene más mérito aun, lo conseguimos en el año del centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien nos enseñó que la palabra imposible no está en el diccionario de la Revolución”.
En esa misión, son importantes todos los eslabones de la cadena, desde la dirección hasta cualquier persona
que dedique su tiempo a entregar un recurso, aunque pueda parecer pequeño. Todos, cada uno desde su pedacito, hicieron posible que la empresa recibiera por primera la vez la condición de Vanguardia Nacional.
RECONOCIMIENTO JUSTO

Reinier Rodríguez Calderón es chofer en la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Plaza de la Revolución.
Lleva en la entidad alrededor de 11 años y siente hacia ella un gran sentido de pertenencia.
Lo que a otros pudiera parecer algo común, tiene gran significado para Reinier. “Me gusta mucho la labor
que realizo, porque recuperar materias primas y valores es algo bonito y que me incentiva a seguir en la
institución”, dice.
Como chofer-coordinador del Consejo Popular Rampa, una de las categorías de la UEB, “coordino también
la recogida de materia prima con las empresas estatales y participo también en la iniciativa Reciclo mi barrio: todos los sábados lo hacemos en La Timba, donde ese día se vive otro ambiente”.
Que la empresa haya sido reconocida como Vanguardia Nacional “es un reconocimiento justo, porque es el
sudor, el esfuerzo y el trabajo de todos los trabajadores”.
Por su entrega y sus resultados, Reinier fue uno de los integrantes de la Empresa de Recuperación de Materias Primas de La Habana recientemente reconocidos.
TODO EL MUNDO CUENTA

Cándida Marta Rodríguez Rodríguez recuerda con claridad el día que comenzó a trabajar en la ERMP. Fue
el 26 de noviembre del 2003. Empezó como auxiliar de limpieza, después pasó al comedor, donde estuvo hasta el 2013. “Después pasé a trabajar como pantrista en la dirección y ahí estoy”.
“Siempre he tenido buena actitud ante mi trabajo y me siento muy bien en mi colectivo, mis compañeros son muy buenos incluyendo mi directora, Rosita”, respondió.
Ya jubilada, se mantiene “por muchas razones: es un colectivo muy amplio y aunque uno no lo crea, va adquiriendo conocimiento, mirando y escuchando y seguiré aquí hasta que mi fuerza me dé”.
Después de 23 años, ser testigo de la entrega de la bandera de Vanguardia Nacional, le llena de orgullo.
“Cómo no, si nos hemos esforzado mucho, se ha trabajado muy duro y yo creo que sí, somos merecedores,
tanto los que estamos aquí, como los que están en la directa.
Mis respetos y felicitaciones para todo aquel que puso su granito de arena y nos ha llevado hasta donde
estamos”, dijo Martica.
CRECER JUNTOS

Hace ya ocho años que Yadira Viso Meriño comenzó a trabajar en la empresa. Sus niños eran pequeños
entonces y todos han crecido juntos. “He visto mi crecimiento laboral, junto con el de mis niños y el de la
empresa, que ha dado un cambio radical en todos los sentidos, porque se han incorporado nuevos sectores de la economía”.
Se desempeña como dependiente integral de establecimiento comercial, en otras palabras: “soy la persona
que le compra a la población y al sector privado. Se ha visto un aumento de los precios de algunos tipos de materia prima, como la lata de aluminio, el cobre y el bronce, que juegan un papel importante en la economía del país. El cobre, por ejemplo, es uno de los productos que más ingresos genera”.
Su centro es el punto fijo Casa de Compra número 79, en el municipio Arroyo Naranjo, “una posición importante, porque hace llegar esta actividad a los diferentes sectores de la comunidad”, destacó. Aunque se trata de un “punto fijo”, se mueven por el municipio en coordinación con el gobierno para acercar la recuperación de las diferentes categorías de materias primas que no solo representan un aporte a la economía global, sino también al bolsillo de no pocas personas.
“Esta actividad le genera ingresos a las personas, pues sabemos la situación tan difícil por la que está atravesando el país y es una es una manera simple de adquirir ingresos a las familias cubanas, viene a ser como un salvavidas para diferentes sectores de la población como una vía para aumentar los ingresos del hogar… salva el bolsillo y la economía”.
Tanto es así que en ocasione resulta necesario incrementar la cantidad de dinero con la que trabajan, a la vez que se implementan alternativas como son las transferencias o el paso mediante la aplicación Monedero,
para que las personas tengan esta facilidad, ya sea en efectivo, en transferencia o mediante el monedero.
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