Para avanzar hacia una educación más inclusiva, humana y eficaz resultan determinantes los espacios de diálogo que permitan definir objetivos comunes y el reconocimiento de los aportes de todos, desde los más veteranos hasta los más jóvenes.
Una vez más quedó corroborado durante el intercambio que propició el Departamento Provincial de Educación Especial, perteneciente al Ministerio de Educación en La Habana, con la presencia de jefes de enseñanza municipales, directores de Centros de Diagnóstico y Orientación (CDO), así como directores de escuelas capitalinas que atienden a niños ciegos o con baja visión, sordos, sordociegos, y con estrabismo o ambliopía.
Durante la cita, la subdirectora docente metodológica del Centro Nacional de Desarrollo y Superación del Sordo (CENDSOR), Liethys Gámez, abordó junto a los directores de escuelas el tema “Sordoceguera: retos, oportunidades y derechos”, ofreciendo una mirada humanista y generalizadora sobre esta condición única, específica y con identidad propia, precisada de una gran comprensión social.
En tal sentido, se desarrollaron dinámicas motivacionales, conceptualización, causas, métodos de comunicación, recursos, apoyos necesarios y herramientas vivenciales, logrando un espacio más de aprendizaje.
La cita tuvo como escenario la Escuela Especial “René Vilches Rojas”, ubicada en el habanero municipio de Cerro, donde se ofrece una atención educativa integral a niños y adolescentes sordos o hipoacúsicos.
Se sumaron al diálogo docentes de la institución y los estudiantes de 3er año del Técnico Medio en Interpretación de la Lengua de Señas Cubana, quienes realizan allí su práctica laboral.

La formación continua y el intercambio entre profesionales de este tipo no solo fortalecen las competencias individuales, sino que elevan la calidad del servicio educativo.
En Cuba, la atención a quienes portan la discapacidad de la sordoceguera se caracteriza por la colaboración mancomunada de la Asociación Nacional del Sordo (ANSOC) y de la Asociación Nacional del Ciego (ANCI), de conjunto con varios organismos que integran el equipo multisectorial y multidisciplinario creado a tales efectos.
Desde el punto de vista clínico, se atienden a través de las consultas de clasificación y diagnóstico, audiología y baja visión del Sistema Nacional de Salud Pública, mientras que sus necesidades socioculturales y comunitarias se canalizan mediante una comisión nacional que da seguimiento y monitorea la aplicación de las disposiciones incluidas en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
La MsC. Mayelín Leyva Lorenzo, metodóloga provincial de Educación Especial, recordó que en La Habana se cuenta con una institución educativa especializada en la atención a educandos con sordoceguera: la escuela Willian Soler, perteneciente al municipio de La Lisa, donde hoy son atendidos 17 niños, niñas y adolescentes con este diagnóstico.

“Allí se garantiza el acceso a la educación primaria y secundaria adaptada, con métodos y recursos específicos para estudiantes con sordoceguera.
"Las metodologías abarcan sistemas alfabéticos y no alfabéticos, como son las adaptaciones de la lengua oral, la Lengua de Señas Cubana, el sistema Braille, el método Tadoma y otros sistemas alternativos de la comunicación, así como materiales didácticos adaptados (relieves, maquetas, recursos táctiles, además del uso de tecnologías de apoyo.
"Todo esto contribuye, de la mano de profesionales muy bien calificados, a la formación integral de ese alumno que recibe su enseñanza académica, a la par de guiarlos en el desarrollo de habilidades para la vida diaria, autonomía personal y preparación para la inclusión social"
Leyva Lorenzo hizo referencia a que cada 27 de junio Cuba se suma a la jornada a propósito del Día Internacional dedicado a ese segmento poblacional; la fecha recuerda el nacimiento de la reconocida autora Helen Keller (1880-1968), una de las figuras más emblemáticas de la comunidad de personas con sordoceguera.
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