Ofrendas florales del General de Ejercito Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana; del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y del Consejo de Estado, acompañaron el homenaje realizado este miércoles en La Habana, en ocasión del aniversario 66 del sabotaje al barco francés La Coubre, perpetrado en el puerto habanero por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, el 4 de marzo de 1960.

En el mismo escenario del hecho, en el municipio capitalino de La Habana Vieja, aconteció el homenaje, al que asistieron Yudit Mercedez Rodríguez Hernández, integrante del Secretariado del Comité Central del Partido; Liván Izquierdo Alonso, primer secretario de esa organización política en la provincia, y Yanet Hernández Pérez, gobernadora de la capital, ambos integrantes del Comité Central, así como las principales autoridades del Partido y del Gobierno del territorio y familiares de las víctimas del criminal sabotaje a la embarcación.

Foto: Carlos Manuel Serpa

Asistió también a la conmemoración Katia Labrada Vidal, secretaria general del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Transporte y Puerto.

Las palabras centrales del acto fueron pronunciadas por Luis Alberto González Nieto, director adjunto del Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario, quien expresó que los caídos en el sabotaje a La Coubre no están ni muertos ni olvidados. Recordó que desde el mismo triunfo de la Revolución, en enero de 1959, el gobierno de Estados Unidos mantuvo una abierta oposición a que Cuba adquiriera armas para su defensa.

Agregó que La Coubre trajo armas y material bélico, y que cuando se realizaba la descarga sucedió una primera explosión. "Soldados del Ejército Rebelde, la Policía Nacional Revolucionaria, Bomberos y el pueblo en general acudieron a prestar ayuda en el rescate de heridos y cadáveres. Una segunda explosión cobró nuevas víctimas".

Cerca de un centenar de muertos, incluyendo 34 desaparecidos, alrededor de 200 heridos, decenas de ellos incapacitados de por vida, y como consecuencia decenas de viudas y más de 80 huérfanos fue el saldo de la criminal acción.

Este hecho adquirió al día siguiente 5 de marzo una relevancia para la historia patria; la respuesta expresada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el sepelio de las víctimas, fue la de resistir y luchar hasta la última gota de sangre, quedando resumido a partir de ese día y para siempre en el grito de Patria o Muerte.

Las autoridades del Partido y del Gobierno intercambian con familiares de los caídos en el acto terrorista. Foto: Carlos Manuel Serpa
Foto: Carlos Manuel Serpa

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