Desde hace algunos meses, el cruce habitual desde la calle Zapata hacia la avenida Boyeros, y viceversa, por el lateral del Ministerio de la Construcción, se ha ido tornando un paso cada vez más agradable. Quienes antes lo transitaban a toda prisa, pues impresionaba lo desolado de un lugar casi boscoso, sobre todo en el horario nocturno, ahora pueden deleitarse en cualquier momento del día o de la noche con lo animado que está el sitio, o hasta sentarse a disfrutar del ambiente en alguno de los muchos bancos que ofrece, a transeúntes y visitantes, “DiNuestro en el Parque Verde Azul”, como se ha dado en llamar el emprendimiento al que se le agradece este cambio en el entorno.

Pero esta transformación que hoy se disfruta comenzó hace algo más de dos años, exactamente el 22 de noviembre del 2023, con la reapertura del pequeño quiosco de comida rápida que por años fuese tan recurrido en la zona de los hospitales del Cinturón del Príncipe.

El antiguo DiTú comenzó a partir de ese momento a ser administrado por una naciente MiPYMe que, con la intención de hacer partícipes a todos, adoptó como nombre DiNuestro, pues no solo decidió continuar con similar oferta gastronómica a la de sus antecesores, sino que del nombre de ellos llevó parte al de su proyecto, concebido y materializado por una joven pareja, unida por el amor y por los deseos de emprender.

Foto: Leyanis Garay Hurtado

Chafit Castillo Cruzada, licenciado en Turismo; y Dianelys Yera Reyes, en Educación Primaria, cuentan que no fue poca la resistencia que encontraron sus ideas en el camino, pues poco tiempo después, dada la aceptación que estaba teniendo el quiosco y considerando la carencia de espacios propios para la recreación de los niños, concibieron la posible creación de un parque infantil.

“Yo soy un joven que me formé con muchas ideas, sobre todo con el precepto de que no todo se trata de lograr beneficio económico en lo personal, sino que las obras que se creen aporten en lo social para contribuir a la construcción de esa Cuba bella que todos anhelamos”, dice Chafit.

Su anterior centro de trabajo en la cadena extra hotelera Palmares, apadrinaba la escuela especial “Olga Alonso”, a cargo de la educación de niños con Trastornos del Espectro autista (TEA), y es con ese mismo objetivo que proponen llamarle al parque “Verde Azul”, pues este último color identifica a las personas que viven con esa condición, explica Dianelys.

Afortunadamente, encontraron oídos receptivos en la intendencia de Plaza de la Revolución y con el esfuerzo conjunto de los integrantes de la MiPYMe se inició la preparación del lugar que ya hoy se exhibe como un área de esparcimiento para todas las edades y donde, además de los inflables que sí se cobran, se ofrece el acceso gratuito a un hermoso parquecito infantil que se ha convertido en la atracción principal del lugar.

En abril del 2025, DiNuestro en Parque Verde Azul ofreció, en coordinación con las autoridades de Salud y Educación en el municipio, la actividad por el Día de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra a nivel mundial cada 2 de abril, y este año han comenzado los preparativos para volver a realizarla.

Foto: Leyanis Garay Hurtado

El proyecto consta, además, de un amplio servicio gastronómico con comida criolla elaborada al carbón como oferta principal, dando la posibilidad de degustar el sabor de la sazón del campo cubano en el mismo centro de la ciudad. También se ofrece comida rápida: hamburguesas, bocaditos, croquetas, bolitas, fajitas, pollo frito y está previsto en breve, pizzas y lasañas. Confituras, algodón de azúcar, frozen, rositas de maíz, entre otras chucherías, completarán la oferta para los más pequeños.

En el centro de elaboración de alimentos del emprendimiento no solo se atiende la demanda a comercializar, sino también se contribuye a aliviar necesidades de personas vulnerables de la comunidad. Así, en días recientes, se conoció a través de las redes sociales de la caldosa que ofrecieron a todo el que desease, pues hizo un domingo con marcadas condiciones invernales para las que no está preparada nuestra población. Por citar otro ejemplo, este 14 de febrero donaron una cena para 101 comensales en un SAF (Sistema de Alimentación a la Familia) aledaño. Por otra parte, recién se les ha solicitado participar en encadenamientos productivos, dada la difícil situación que atraviesa el país, y han comenzando a incursionar en ello con entidades estatales gastronómicas.

Estos dos jóvenes, 28 años ella y 35 él, se proyectan con una madurez que impresiona. A ellos les regocija sobremanera que DiNuestro se haya convertido en una fuente de empleo para la comunidad, pues solo el 30% del personal tiene formación gastronómica profesional, la mayor parte del equipo la integran personas del barrio La Timba que se han ido incorporando. Se les da una ubicación y, posteriormente, se les va preparado en el puesto de trabajo, siempre con la premisa de que se superen.

Cuentan que, aunque la barriada se conoce como un lugar complicado por el entramado social que la habita, los vecinos los han asumido como familia y desde el principio llegaban a ayudar. En reciprocidad, ellos igual se comportan, por lo que tratan de suplir necesidades que se suscitan, entiéndase el apoyo a ancianos o embarazadas de escasos recursos que se encuentren ingresados, o el aporte de algún material para alguna vivienda precaria.

Foto: Leyanis Garay Hurtado

El equipo íntegro de la MiPYMe asume con enorme entusiasmo su aporte social, como son las actividades infantiles gratuitas que se han hecho tradición una vez al mes y que protagoniza La Colmenita del Cerro. Es objetivo de este matrimonio que todos, en su inmensa mayoría jóvenes, se sientan como en familia y que encuentren en DiNuestro una oportunidad de crecimiento. Consideran que ello se va logrando, pues lo perciben en el ambiente laboral que se respira, en cómo se implica cada uno y en la acogida de las nuevas acciones que se acometen.

Foto: Leyanis Garay Hurtado

DiNuestro en Parque Verde Azul asume su responsabilidad social, por lo que cumplir con el plan de ahorro energético asignado es prioridad, razón por la cual funcionan determinadas horas del día con plantas de generación eléctrica a partir de gas manufacturado, además de que han solicitado un préstamo bancario para migrar hacia la generación con paneles solares.

Este joven matrimonio solidifica su relación de siete años imbuido en un proyecto que, similar a la pareja, demanda de mucho amor, paciencia y perseverancia. Hermoso el camino que han escogido para transitar de la mano. ¡Muchas felicidades, Dinelys y Chafit! Éxitos para todo el equipo.

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