Tanto las embarcaciones extranjeras como los yatistas que reciben servicios en la Marina Hemingway, al oeste de la capital cubana, están totalmente seguros durante la ocurrencia de un fenómeno meteorológico.

Así quedó reiterado en la visita que el general de división Ramón Pardo Guerra, Jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil Nacional, y otros dirigentes de ese órgano, realizaran allí en la mañana de este domingo, durante el ejercicio Meteoro 2019.

Foto: Gabriel Valdés Valdés

En la emblemática marina turística, donde también se encontraba el ministro de Turismo de Cuba Manuel Marrero, pudo apreciarse la evacuación de yates mediante el uso de equipos aéreos no tripulados conocidos como drones, ante la inminencia de un ciclón.

Fue esta una de las demostraciones de la segunda jornada del Meteoro, que siempre antecede al inicio de la temporada ciclónica en Cuba extendida desde el primero de junio hasta el 30 de noviembre. 

Pardo Guerra insistió en la prioridad concedida a visitar todas las marinas, y apreciar cómo se garantiza su vitalidad.

Foto: Gabriel Valdés Valdés

“Nuestro trabajo debe ser para que ninguna embarcación sufra, ni por grande ni por pequeña que sea”, insistió, tras anunciar que continuarán los estudios en virtud de apreciar los niveles históricos de subida de los canales como consecuencia de las penetraciones del mar, pues los eventos serán cada día más intensos, y se van mover con mayor rapidez.

Resaltó el empleo de todos los medios técnicos posibles, desde el avión, el helicóptero y ahora los no tripulados, una potencia nueva incorporada dada su precisión para determinar, en tiempo real, las maniobras.

Foto: Gabriel Valdés Valdés

Los presentes recibieron una explicación de las medidas habitualmente realizadas en la instalación turística radicada en el capitalino municipio de Playa, para proteger sus recursos.

El operativo de puerto dock máster Miguel Antonio Gallego Bosch, comentó que allí existen cuatro canales; el primero debe ser evacuado por las inundaciones costeras, mientras que los restantes los destinan a resguardar las embarcaciones existentes.

Actualmente allí hay 59, de las cuales 49 son extranjeras y el resto propias. La posibilidad de atraque asciende a 414 y puede llegar a 268 posiciones, con todas las condiciones posibles para su seguridad.

“Cada vez que se emite un aviso de tormenta tropical y apreciamos fuertes vientos, inmediatamente adoptamos las medidas previstas en los planes”; dijo Gallego, quien reconoce la utilidad de apoyarse con equipos aéreos no tripulados y obtener una visión mucho más completa y en tiempo real de las acciones.

Seguidamente, en el área conocida como el Bajos de Santa Ana, en la localidad de Santa Fe, del propio municipio, se evaluó el protagonismo de la población y de las brigadas de servicios comunales en la desobstrucción de tragantes y alcantarillas, la recogida de escombros, entre otras labores precisadas de una permanente atención para reducir riesgos.

Las escolares Zamira Fernández y Paola Soto, de la Secundaria Básica Abel Santa María, se mostraron complacidas de contribuir a la limpieza del litoral junto a otros compañeritos de su escuela.