Las personas pueden aprovecharse de una sesión más o menos intensa de ejercicio o de hacer a diario el deporte de su preferencia; pero como pasa con todos los excesos, demasiada actividad física puede ser dañina.

Daños corporales

Varias complicaciones pueden presentarse en el sistema cardiovascular, el digestivo, el endocrino, el nervioso o el reproductivo, pudiendo alterarse el ciclo menstrual en las mujeres.

Además, puede provocar fracturas en los tobillos y los pies, disminuir la cantidad de glóbulos rojos, aumentar por encima de lo normal los niveles de enzimas musculares y producir daño muscular.

Quien no mejora su rendimiento, posiblemente esté realizando ejercicios en demasía; esto se puede manifestar a través de la disminución de la agilidad, la fuerza y la resistencia, reacciones más lentas y menor velocidad cuando se corre.

Una manifestación de ello es tener la frecuencia cardíaca elevada durante la actividad física o incluso en el día.

El sistema endocrino

El excesivo ejercicio afecta de manera evidente las hormonas del estrés, como el cortisol y la epinefrina, y este desequilibrio puede causar cambios de humor, irritabilidad, depresión y problemas de concentración.

Al producirse hormonas en grandes cantidades, el sueño también será afectado. Posiblemente hay dificultad para relajarse y se duerma menos, aumentando la fatiga crónica.

Aunque el entrenamiento normal estimula el apetito, su pérdida es otro síntoma del desequilibrio hormonal causado por el exceso de ejercicio, pues el agotamiento extremo puede llegar a suprimirlo.

Si los músculos y las articulaciones se utilizan de forma exagerada, se puede llegar a tener en cuenta la posibilidad de una lesión importante. Asimismo, dificulta la prevención de infecciones y frecuentemente puede haber enfermedades frecuentes, sobre todo, de afecciones de las vías respiratorias.

Reserva de energía

Se pueden sentir las piernas pesadas y el cansancio se va acumulando mientras más se entrene; durante los descansos, no se recuperan las energías.

El cuerpo está de manera constante usando sus propias reservas de energía  en forma de carbohidratos, grasas e incluso proteínas por la excesiva actividad física y de ahí el cansancio inexplicable

Cuando se tiene poca energía por el ejercicio excesivo, pasado el tiempo se pueden tener deficiencias de nutrientes básicos, como el hierro, y es posible desarrollar anemia.

Prevención ante todo

Para evitarlo, se debe escuchar al organismo y descansar lo suficiente, parte obligada e importante del entrenamiento; es imprescindible permitirle al cuerpo recuperarse y así evitar problemas de salud.

De igual forma, es necesario ingerir suficientes calorías provenientes de alimentos de calidad, según la intensidad del ejercicio, beber abundante agua, dormir como promedio ocho horas cada noche y evitar la actividad física en climas extremos.

Quien se sienta enfermo o esté demasiado estresado, debe tomarse sus días libres.

Pero si con estas medidas no hay recuperación, es importante asistir a la consulta de un especialista para descartar problemas mayores.

Ejercicios en Cuba

En Cuba se practican diversidad de ejercicios para todas las edades, así como entrenamiento científico y riguroso para eventos internacionales competitivos.

Y así vemos cómo hace unos pocos días, la prensa nacional informó que los equipos cubanos de gimnasia artística dominaron la Copa Internacional Estrellas Gimnásticas, celebrado en Costa Rica.

Se compitió en barra fija y barras paralelas, caballo de salto, barras asimétricas  y manos libres.

Para ello, el equipo recibió muy buena preparación, donde las cargas de entrenamiento fueron altas, pero dentro del marco académico, con el fin de lograr estos resultados.

Tanto en el plano profesional como en el de los aficionados a los deportes, entre ellos la gimnasia, deben realizar su ejercicios sin sobrepasarse y siempre con asesoría calificada.

Tomado de Radio COCO