El acceso a alimentos inocuos y nutritivos en cantidad suficiente es fundamental para mantener la vida y fomentar la buena salud. Debido a la urgente necesidad de crear conciencia, promover y facilitar la adopción de medidas, sobre la base de principios científicos, en pro de la inocuidad de los alimentos, la Asamblea General de las Naciones Unidas conmemora este 7 de junio de 2019 el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, con el tema: La inocuidad alimentaria es un asunto de todos.

Se estima que en el mundo 600 millones de personas se enferman anualmente por ingerir alimentos contaminados, uno de cada diez habitantes. Además, 420 000 mueren por esta misma causa. Los niños menores de cinco años representan un 40 % de la carga de morbilidad por enfermedades de transmisión alimentaria, que provocan cada año 125 000 defunciones en este grupo etario.

Los alimentos son el punto de partida de nuestra energía, salud y bienestar. A menudo, damos por sentado que son inocuos, pero en un mundo donde las cadenas de valor alimentarias son cada vez más largas, las normas y regulaciones se convierten en vitales para garantizar nuestra seguridad.

La inocuidad de los alimentos juega un papel fundamental a la hora de garantizar su seguridad en cada etapa de la cadena alimentaria: desde la producción hasta la cosecha, en el procesamiento, el almacenamiento, la distribución; hasta el final de la cadena, en la preparación y el consumo.

Consiste en la ausencia, o niveles seguros y aceptables, de peligro en los alimentos que dañen la salud de los consumidores. Estos peligros pueden ser de naturaleza microbiológica, química o física y con frecuencia son invisibles; como las bacterias, virus o residuos de pesticidas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda cinco acciones principales: mantener la limpieza; separar los alimentos crudos de los cocinados; cocinarlos completamente; conservarlos a temperaturas correctas; y utilizar agua y materias primas seguras.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es la única organización internacional que supervisa la inocuidad de los alimentos en todas las etapas de la cadena. La FAO y la OMS apoyan la inocuidad alimentaria a nivel mundial y protegen la salud de los consumidores.

La situación en Cuba

Cuba no está exenta de esta problemática mundial, por eso el Ministerio de Salud Pública (Minsap) se suma a esta conmemoración con un acto central en su sede. Este sector fortalece un sistema, desde la cadena productiva, mediante la inspección y certificación sanitaria. Además, mantiene un programa de vigilancia de las enfermedades transmitidas por las comidas, las cuales constituyen una importante causa de mortalidad.

El germen responsable de la mayor contaminación por alimentos en la Isla, es el estafilococo, y entre las comidas de mayor riesgo están los productos de repostería y los cárnicos. Lamentablemente una parte significativa de la población tiene poca percepción de riesgo sobre la violación de normas sanitarias tanto en establecimientos gastronómicos del sector estatal como privados, así como en los hogares.

En el verano, los alimentos se descomponen más fácilmente; a esto se suma que muchos lugares los expenden sin refrigeración, una de las causas que provoca que en esta época se incrementen los padecimientos diarreicos agudos, los cuales merecen especial atención.

Uno de los artículos de la nueva Constitución reconoce el derecho de los cubanos a la alimentación y especifica que debe ser sana y nutritiva. Por eso, mantener la inocuidad de los alimentos, desde la producción, hasta la comercialización y el consumo, es sin dudas una responsabilidad de todos.

Referencias

Sitio web de la ONU
Sitio web de Prensa Latina