Han pasado veinticinco años de la Conferencia Internacional de 1994 sobre Población y el Desarrollo en El Cairo, donde 179 gobiernos reconocieron que la salud reproductiva y la igualdad de género son esenciales para lograr un desarrollo sostenible.

Este 2019, el Día Mundial de la Población, celebrado cada 11 de julio, se centra en la necesidad de solucionar los asuntos pendientes planteados en esa ocasión, donde por primera vez se enunciaron los vínculos entre población, desarrollo y derechos humanos, incluidos los derechos reproductivos. También reconocieron que promover la igualdad de género es una de las vías más fiables hacia el desarrollo sostenible y la mejora del bienestar de todos.

Hace cerca de diez años que la población alcanzó los 7 mil millones de habitantes, lo que implica mayores retos y oportunidades, y en muchas partes del mundo afecta a la sostenibilidad, el urbanismo, el acceso a los servicios de salud y el empoderamiento de los jóvenes. Se estima que la población mundial crece a un ritmo de 83 millones de personas al año, y se asume que la fertilidad seguirá disminuyendo, por lo que se espera que llegue a los 8600 millones en 2030, 9800 millones en 2050 y 11.200 millones en 2100.

En un mensaje emitido por Antonio Guterres, Secretario General de Naciones Unidas expresó: “Si bien la población mundial en su conjunto sigue aumentando, el crecimiento es desigual. En muchos de los países menos adelantados del mundo, a las dificultades que plantea el desarrollo sostenible se suman el rápido crecimiento demográfico y la vulnerabilidad al cambio climático. En otros, el desafío es el envejecimiento de la población, que hace necesario, entre otras cosas, promover el envejecimiento activo y con salud y proporcionar una protección social adecuada.

A medida que el mundo siga urbanizándose —según las previsiones el 68 % de la población mundial vivirá en zonas urbanas en 2050— el desarrollo sostenible y el cambio climático dependerán cada vez más de una gestión adecuada del crecimiento urbano”.

Más adelante señaló: “Pese a los progresos en la reducción de la mortalidad materna y los embarazos no planeados, aún quedan muchos problemas por resolver. En todo el mundo observamos un retroceso de los derechos de las mujeres, en particular los relacionados con los servicios de salud esenciales. Las complicaciones del embarazo siguen siendo la principal causa de muerte entre las niñas de 15 a 19 años. La violencia de género, que tiene sus raíces en la desigualdad, sigue causando estragos”.

“En noviembre se celebrará en Nairobi una cumbre con motivo del 25º aniversario de la Conferencia de El Cairo. Aliento a los Estados Miembros a que participen al más alto nivel y asuman compromisos políticos y financieros firmes para llevar a efecto el Programa de Acción de la Conferencia”.

(Referencia Sitio web de la ONU)