El último triunfo del equipo de Capitalinas —frente a la formación de Ciego de Ávila— en la más reciente serie del calendario regular de la actual Liga Superior de Baloncesto (LSB) sirvió para confirmar el amplio favoritismo de las giraldillas de cara a los venideros segmentos decisivos.

Luego de más de una semana sin salir al tabloncillo, las habaneras volvieron a la escena con la misma sed de victorias que las ha caracterizado desde el inicio de la competencia, y ya acumulan 14 éxitos y un solitario revés, balance válido para reafirmarlas en la cima de la tabla de posiciones, cuando solo les restan dos compromisos particulares, o lo que es lo mismo, cuatro partidos. Aunque no debemos pasar por alto la posibilidad de que deban efectuar el choque suspendido en la primera jornada, ante Sancti Spíritus, si fuera necesario para definir alguna plaza para las semifinales.

A las muchachas de Ernesto Wright les falta por enfrentar, en esta segunda vuelta, a las representaciones de Santiago de Cuba (a partir de este martes 16 de abril) y a Guantánamo (desde el viernes 19). Vale recordar que ya las de nuestra ciudad maravillosa doblegaron en par de ocasiones a las indómitas y dividieron honores con las del Guaso.

Para esos pleitos, el director técnico de las azules podrá darles mayores oportunidades a sus jugadoras de menos experiencia, pues el boleto a semifinales está seguro y el liderato tampoco parece peligrar, a juzgar por las cuatro derrotas que ya suman las guantanameras, sus más cercanas perseguidoras.

CAPITALINOS AÚN CON OPCIONES

Haber llegado en la última serie —frente a Camagüey— a la decena de triunfos en la presente LSB constituye un esperanzador resultado para la selección de Capitalinos, cuya clasificación entre los cuatro semifinalistas tiene sustento en remotas posibilidades matemáticas.

Solamente cuatro partidos les queda por celebrar a los habaneros (dos contra Santiago de Cuba y dos ante Guantánamo) y sus opciones de continuar en la lid dependen de que salgan airosos en esos cuatro encuentros. Aunque, además, este logro deberá ir acompañado con descalabros de rivales como el propio Santiago de Cuba, Matanzas y Sancti Spíritus, elencos que le anteceden en la tabla de posiciones.

Que dos de estos equipos pierdan tres o los cuatro desafíos que les restan no parece muy probable, pero la inestabilidad del conjunto masculino de la capital les ha condenado a tal incertidumbre e, incluso, les puede conducir a que esta vez el color azul definitivamente no esté en las camisetas de quienes pugnen por un lugar en el podio en esta LSB 2019.