El método cubano Yo, sí puedo ocupará las redes próximamente en una apuesta que hace por la alfabetización digital, a tono con los nuevos tiempos, se conoció hoy en el XVI Congreso Internacional Pedagogía 2019.

Jorge Tamayo Collado, investigador del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas de Cuba (ICCP), destacó que se trata de un macroproyecto en el que participan especialistas del ministerio de Educación, las Empresas de Informática y Medios Audiovisuales (Cinesoft) y de Intercambio Científico Educacional (ICE) para hacer una actualización del método.

Comentó que la iniciativa responde al cuarto de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y que pretende llevar las habilidades de escribir y leer a los más de 700 millones de personas que son analfabetas a las alturas del siglo XXI.

Tenemos una agenda que precisa de la integración regional para poder dar respuesta al objetivo de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad que promueva oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, sentenció.

Aclaró que con el perfeccionamiento del Método no se sustituye el papel del educador con las nuevas tecnologías, sino que las potencialidades de estas sirven de apoyo para el desarrollo del proceso educativo.

De acuerdo con los ponentes del panel Alfabetización digital. Paquete Integral de Servicios del Programa de Alfabetización Yo, sí puedo, serán tres las formas de trabajar con la iniciativa: la tradicional en la que el facilitador utiliza medios audiovisuales para transmitir el conocimiento; y otras en las que la información se colocará en alojamientos globales y se establecerán contratos de la licencia de uso de la marca.

Nora Issac Díaz, investigadora del ICCP, informó que Yo, sí puedo ha beneficiado a más de 10 millones de personas de 32 países, y que tres naciones ya han sido declaradas libres de analfabetismo, pero que, a partir de las evaluaciones que se hicieron, se determinó la urgencia de una actualización de la iniciativa vinculada al uso de las TICs y la informática.

Especificó que aunque se procederá al uso de los móviles y tabletas electrónicas para la enseñanza, se mantienen la cartilla y el manual del alfabetizador.

La actual iniciativa incluye unas 46 clases, disponibles en los idiomas Español, Inglés, Francés y Portugués, que se hacen acompañar de sistemas de ejercicios, consolidaciones y contenidos de la agenda 2030, con lo que se aspira a elevar la calidad de vida de los educandos.

Entre las ventajas mencionadas por la investigadora se encuentran la existencia de un menú interactivo, la flexibilización del proceso de aprendizaje, la adaptación a las necesidades de los estudiantes en su contexto y un mayor control estadístico de los alfabetizados con el "Yo, sí puedo".

Iván Barreto Gelles, director de Cinesoft, del ministerio de Educación, insistió en que con el perfeccionamiento no se desecha el Método, sino que se presenta una nueva puerta de posibilidades, a partir del desarrollo de las TICs, que se ajusta al universo tecnológico de cada uno de los países.

Con el "Yo, sí puedo" moderno, el facilitador no es sustituido por la nueva tecnología, solo cambian los roles de ese alfabetizador, y cada persona puede hacerse su camino en el aprendizaje, comentó.

Durante el panel se conoció que para la modificación del Método constituyó un reto aterrizar la información y el conocimiento de las nuevas tecnologías a personas que no son nativos digitales, y hacerlo con historias que resulten atractivas para los adultos.

El programa se basa mucho en el uso de símbolos y tiene carácter intuitivo, pues como se trata de personas que no saben leer, se hace uso de íconos, por ejemplo, una oreja para indicar cuando algo debe ser escuchado, o un lápiz puesto donde se debe escribir.

En el panel se anunció también que la empresa ICE está lista para la exportación del producto a países de América Latina, África y Asia en cualquiera de las variantes del Método, por medio de contratos.

Jaime Canfux Gutiérrez, investigador del ICCP, valoró que la actual propuesta representa un gran paso para los que trabajan en la alfabetización, y que lo importante es poner el conocimiento al alcance de todos.

Añadió que para que el Método Yo, sí puedo funcione de manera óptima, hay que tener en cuenta las diferencias culturales de los pueblos, y debe existir la voluntad política en los gobiernos que conciba a la educación como un derecho.

(Tomado de ACN)