Siete trabajos de alto impacto para la salud de la población sobresalen entre los aportes de la ciencia capitalina a ese sector priorizado en Cuba.
En tal sentido, la Delegación Provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente –Citma-, en La Habana, identificó 1 614 proyectos y 660 resultados.

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Como parte de los más sobresalientes figura la investigación titulada Determinación de la ganancia funcional en los adultos mayores con trastornos en la movilidad, el equilibrio y las caídas, a cargo de especialistas del Centro de Investigaciones Sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED).

La delegada del Citma en la capital, doctora Adela Haber Vega, valoró de muy positiva su aplicación en servicios hospitalarios de Geriatría, lo cual ha generado un incremento de la calidad de vida en lo referente a la disminución de la morbilidad y mortalidad por caídas, evento adverso durante estas etapas de la vida.

“Otra contribución notable, dijo, es la que beneficia directamente a pacientes cubanos con hepatitis B crónica. Se trata de una técnica mediante la cual se evalúa la concentración de antígeno de superficie de Hepatitis B en quienes la padecen. Fue incorporada de inmediato a la atención en el Instituto de Gastroenterología y en otros hospitales de La Habana donde la han solicitado, con la consiguiente disminución en los costos de la atención, por ser más barata”.

Sus autores son del Centro Nacional de Genética Médica, en colaboración con el Instituto de Gastroenterología, y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

Asimismo, sobresale el trabajo que propicia el diagnóstico rápido, efectivo y eficaz del Síndrome de Guillain Barré, a cargo del Laboratorio Central del Líquido Cefalorraquídeo.

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Allí también surgió la manera de determinar la respuesta neuroinmunológica en la encefalitis asociada al virus del dengue, que genera un novedoso conocimiento sobre las manifestaciones en los pacientes, además de reducir los gastos por concepto de tratamiento, consulta, estadía hospitalaria, exámenes de laboratorio, entre otros.

A la lista se integra la creación, en el capitalino Centro de Inmunoensayo, del SUMAutoLab, analizador automático diseñado para emplearse en programas de pesquisa neonatal en laboratorios de alta capacidad de procesamiento de muestras.

Mediante ello es posible aumentar eficientemente el número de determinaciones a realizar en el laboratorio, a la par de mantenerse los beneficios generados por el bajo uso de radioactivos.

Por cuenta del Centro de Inmunología Molecular pudieron crearse los registros de anticuerpo biosimilar RITUXIMAB CD-20; el diagnosticador anti-D de LABEX y nuevas formulaciones de Eritropoyetina y del UMELISA EGF.

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Por última, y no menos trascendente, es la contribución del Instituto Finlay, donde se logró establecer una red centinela para la Vigilancia Epidemiológica de la enfermedad neumocócica en el hospital pediátrico del capitalino municipio de Centro Habana, en el de la provincia de Cienfuegos, y los dos de Santiago de Cuba. Su objetivo es obtener la línea de base para comprobar el impacto de la vacuna neumocóccica cuando se aplique masivamente.

La Salud forma parte de las líneas priorizadas del quehacer científico en la capital, que cuenta con diez metas de desarrollo y a la cual tributan un total de 27 empresas de ciencia, tecnología e innovación pertenecientes al Ministerio de Salud Pública; 18 de la Organización de Dirección Empresarial –OSDE- Biocubafarma; dos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente –CITMA-; una del Ministerio de Educación Superior y una del Consejo de Ministros.

Los hombres y mujeres que hacen ciencia en La Habana están de plácemes y es que la provincia se adueñó de la sede de las actividades por el 15 de enero, Día de la Ciencia Cubana, entre sus regalos por el aniversario 500 de la Villa de San Cristóbal.

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