Caminar por La Habana Vieja es encontrarse con la voz de Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad, en cada cartel: “La restauración del Centro Histórico de La Habana, Patrimonio de la Humanidad, supone una contribución al desarrollo socio-económico de Cuba y un aporte significativo a la consolidación de la identidad nacional”, expresa.

Así lo mantuvo en recorrido junto a Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la capital; y Reinaldo García Zapata, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, por obras inauguradas o en restauración de cara al  Aniversario 500 de la capital.

“Cada paso de esta historia es de sacrificio infinito de muchos”, destacó Leal, no sin mencionar que Fidel Castro, Líder Histórico de la Revolución Cubana, fue quien alentó, señaló y propuso que las mismas tenían que ser obras de importancia trascendental para Cuba; “en ellas su pensamiento fue llevado a la práctica”.

Un ejemplo es la inauguración del Centro de Descontaminación de Documentos Patrimoniales, el más grande de nuestro archipiélago, ubicado dentro del Colegio Universitario de San Gerónimo, donde se rescata la memoria histórica de la nación.

Este centro atiende en estos momentos documentos de la Oficina del Historiador, pero se prevé que dará servicio a todas las bibliotecas y archivos del país.

Asimismo, se tratan los negativos en soporte plástico y de vidrio del fondo del Ministerio de la Construcción (antiguo Ministerio de Obras Públicas), que poseen su guarda original. Estos archivos se limpian y llevan un tratamiento especializado pues son documentos muy frágiles.

“Cuando Machado adquirió la más alta tecnología de aquella época, fue una decisión de su ministro de Obras Públicas, para tomar la memoria fotográfica de todas las construcciones que se emprendían. Aquí está la historia de la carretera Central, del Capitolio y de muchas otras”, indicó el Historiador, tras reconocer que este archivo tan importante e indispensable pasó a ser un fondo de La Habana a cargo de la Oficina del Historiador de manera permanente por decisión del Ministerio de la Construcción.

El Centro de Descontaminación de Documentos Patrimoniales se encarga desde la conservación hasta la digitalización de documentos y archivos. Foto: Gabriel Valdés Valdés

De igual forma, allí llegan libros comprados por la propia Oficina en la búsqueda de rescatar el patrimonio documental.

Cientos de metros conforman el Centro de Descontaminación que se encarga desde la conservación hasta la digitalización de documentos, fotografías y cintas de audio y audiovisuales. El trabajo y tratamiento es en dependencia del daño y las características de la memoria histórica.

Doce salas, una zona de cuarentena donde se depositan los patrimonios cuando terminan su descontaminación, equipamiento moderno y un pequeño equipo de casi 30 trabajadores -en su mayoría licenciados en Ciencia de la Información o historiadores- son las partes vitales de este complejo.

Bertha Verdecia, jefa del Departamento de Inversiones del Grupo Plaza Vieja, confirmó que actualmente se está adquiriendo un equipo que genera nitrógeno, toma el aire de la atmósfera, separa el nitrógeno y retira el oxígeno, de manera que asfixia a los microrganismos. “Con esta técnica, en estos momentos, de manera preventiva, estamos tratando la colección de Emilio Roig, que es una de las más valiosas”, agregó.

Con motivo del aniversario del natalicio de Fidel, el regalo que hace la ciudad es este lugar, comentó Leal, pues una de sus más grandes preocupaciones era qué hacer con el anacronismo que nos habían dejado.

“Recuperar el pasado era imposible y le dijimos que lo más sabio era reunir el contenido con el continente, el contenido es un colegio universitario en el cual Fidel quiso que se enseñara lo que no se enseña en ninguna parte como las lenguas clásicas, Filosofía, Arte, Cultura y Conservación.

“Aquí, en la Universidad, se encuentra un archivo, una biblioteca, pues todo apunta a que los estudiantes que se forman aquí tengan acceso a la mayor cantidad práctica y real de la tecnología y del conocimiento de cómo se restaura (…) Por ejemplo, se conserva gran parte del archivo de El Generalísimo Máximo Gómez, cuyo aniversario celebraremos la próxima semana y las Actas del Cabildo, que recientemente fueron declaradas inscritas en el índice del Patrimonio de la Memoria del Mundo”.

Zona de cuarentena del Centro de Descontaminación de Documentos Patrimoniales donde se depositan los patrimonios cuando terminan su descontaminación. Foto: Gabriel Valdés Valdés