El X Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) cuenta con la fortaleza de una nueva Constitución de la República, que supera lo ya alcanzado por la aprobada en 1976 y amplía la gama de derechos y garantías ciudadanas, según comentaron las delegadas a la cita de la organización.
“Con su contenido asegura la continuidad del proyecto de justicia social de la Revolución cubana, que siempre ha tenido como centro al ser humano. En este sentido, el contenido de la igualdad como derecho, principio y valor social se potencia y enriquece, lo que permite que con mayor facilidad pueda traducirse en leyes posteriores que lo desarrollen”, apuntó Mayda Álvarez, directora del Centro de Estudios de la Mujer.
Semanalmente la mujer trabaja 14 horas más que el hombre, dedicadas a las tareas del hogar y al cuidado.

Foto: Jorge Luis Sánchez Rivera

Al respecto, Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión de Juristas de Cuba, afirmó que, desde la Federación, combatir los estereotipos es uno de los retos principales, e implica una cultura jurídica con perspectiva de género.

González Ferrer refirió que una de las prioridades en materia legislativa que tiene el contexto cubano es la modificación del Código de Familia de 1975 hacia uno nuevo, “con ese mismo concepto de valoración y respeto a la diversidad. Es justamente el espacio familiar donde más compleja se hace la lucha contra los estereotipos aprendidos e instalados en las subjetividades. Tenemos que llevar adelante este nuevo código de las familias, que sea coherente con el texto constitucional, inclusivo, democrático.

Foto: Jorge Luis Sánchez Rivera

“El código de Familia tendrá un proceso de consulta popular y referendo, por lo que las mujeres desde la FMC debemos potenciarlo, sensibilizar, ayudar a que se comprendan sus contenidos”, explicó.
Durante el debate, especial mención recibieron las Cátedras Universitarias de la Mujer, cuya labor ha sido esencial en la ampliación de la presencia del tema de la igualdad de género en los espacios académicos y el fortalecimiento de las acciones de capacitación dirigidas a quienes se dedican a la docencia. No obstante, reconocieron, queda mucho por hacer.

El rescate de la memoria histórica es un asunto no solo “de los profesores de esta materia”, alegó Cirelda Acosta, de Santiago de Cuba, y en ello consideró tienen un gran peso las Cátedras, para visibilizar la participación femenina en los acontecimientos, donde ocupa un espacio esencial Vilma Espín.
Las investigaciones científicas realizadas han contribuido a identificar algunas concepciones y estereotipos, como la consideración de que existen oficios no adecuados para las mujeres, lo que limita la continuidad de estudio de algunas jóvenes y el acceso al empleo.
Asimismo, la idea de que las mujeres son las máximas responsables de las tareas del hogar y del cuidado de hijos e hijas y de las personas adultas mayores, con la consecuente sobrecarga para ellas y los efectos nocivos para su desarrollo personal, profesional y social.

Foto: Jorge Luis Sánchez Rivera

“Por cada hombre que tiene que abandonar su puesto de trabajo para dedicarse al cuidado lo hacemos siete mujeres. Y todo esto repercute en nuestra salud. Vivimos más, pero con peor calidad de vida, de acuerdo con las investigaciones”, explicó Anays Montequín, de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información.
Víctor Gaute, miembro del secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, expresó que la FMC es una organización viva, que contribuye, crea espacio, no abandona y coloca a la mujer en un rol fundamental en nuestra sociedad.

Con 14 políticas y 35 programas que tributan a sectores como la educación, la salud, el deporte, la cultura, el trabajo y la seguridad social, entre otros, el gobierno de Cuba ha sido eficaz en la adopción de los procesos y mecanismos que permiten integrar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5 –referente a la igualdad de género– en la legislación, políticas, programas, planes y presupuestos; garantizando como principal fuente de recursos, el presupuesto del Estado
Los resultados –socializados en los debates del X Congreso– ponen de relieve que están adoptados los mecanismos de integración a nivel de país, existen recursos y capacidades que aseguran la implementación y se han establecido responsables para el seguimiento, examen e informes sobre el progreso.
Sustentado en estos tres ejes, Cuba alcanzó el rango de optimizado, aun cuando el país se encuentra elaborando el Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, en un marco de cambios y perfeccionamiento, agravado por el efecto del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos.
Es válido recordar que Cuba fue el primer país en firmar y el segundo en ratificar la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
LAS MUJERES CUBANAS REPRESENTAN:
53,22 % de los puestos ocupados en la Asamblea Nacional del Poder Popular.
48,4 % de los integrantes del Consejo de Estado.
60,5 % de los graduados de la educación superior.
67,2 % de los técnicos y profesionales en toda la nación.
49 % de la fuerza laboral en el sector estatal civil.
48,6 % de los dirigentes.
81,9 % de los profesores, maestros y científicos.

(Con información de Granma)