El proyecto de Constitución de la República de Cuba considera la dignidad humana como el valor supremo que sustenta el reconocimiento y ejercicio de los derechos y deberes consagrados en la Carta Magna, así como convoca al cumplimiento de los tratados y leyes. Aprobarlo contribuirá a garantizar la protección de todas y cada una de las conquistas alcanzadas por el pueblo durante estos años de Revolución.

Además, al refrendar las reformas y cambios previstos en su contenido se está favoreciendo la profundización de la democracia, el derecho a la vida, a la integridad física y moral, justicia, seguridad, paz, salud, cultura, recreación, práctica del deporte y desarrollo integral de la sociedad.

Igualmente, incluye un capítulo esencial, el número III, el cual valida la salvaguardia de las familias, de los proyectos de vida en común, la igualdad de derecho de los hijos, así como la responsabilidad y funciones fundamentales que tienen los padres en cuanto a la educación y formación de las nuevas generaciones.

De igual manera se destaca en esta propuesta la estructura del Estado la cual ejercerá su actividad sobre la base de principios de la democracia socialista, como por ejemplo, el hecho de que todos los órganos representativos de poder sean electivos y renovables. Y el pueblo controla la actividad de los órganos estatales, de sus directivos y funcionarios, diputados y delegados, de conformidad con lo reflejado en la ley.

La Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado, y representa al pueblo expresando su voluntad soberana.

Este proyecto resulta significativo para el desarrollo sostenible de la nación, al tiempo que refleja los fundamentos políticos del socialismo en la Isla, los cuales certifican la igualdad de derechos y oportunidades para todos los ciudadanos sin distinción de raza, credo, ni origen de clase.

Los diferentes tipos de propiedad son también esclarecidos en este documento indicando cómo se organiza la producción y los servicios en función del bienestar y la prosperidad de los cubanos, y en correspondencia con los postulados que determine la ley. La empresa estatal socialista es el ente principal de la economía nacional y tiene el deber de cumplir con sus responsabilidades sociales.  

Así mismo, la concentración de la propiedad en personas naturales o jurídicas no estatales es regulada por el Estado, el cual garantiza una cada vez más justa redistribución de la riqueza con el propósito de sustentar los valores de equidad y justicia social contemplados en nuestro sistema socialista.

Resulta evidente que esta constituye una de las propuestas de Constitución más avanzadas del mundo. Los derechos y deberes en ella contemplados contribuyen a una mayor organización y fortalecimiento de los procesos políticos, económicos y sociales del país, bajo el principio fundamental de respeto y cumplimiento inquebrantable de la Carta Magna de la República.

De ahí la relevancia que tiene el Sí en el plebiscito del 24 de febrero, día significativo para todos los cubanos por ser la fecha de inicio de la Guerra Necesaria por la independencia frente al colonialismo español en el año 1895, y cual tuvo como exponente principal al apóstol José Martí, símbolo de patriotismo y lucha por la independencia.