Quien no conoce a Montano ¡no sabe lo que es Jaimanita!, escuché decir a alguien en la fría noche del último jueves, luego de que el carismático delegado sentenciara: “Caballero, aquí no hay que hablar mucho más; el 24 votaremos por Cuba”.

Sin proponérselo, la voz alta y clara de Francisco Montano, resumió el sentir de cientos de lugareños y de los compatriotas que expresaron sus pareceres durante el barrio-debate Por el deber patrio y antiimperialista.

Irrebatibles argumentos sobre su trascendencia para el presente y futuro de la Revolución quedaron expuestos desde las intervenciones de las personalidades invitadas a la zona 62 perteneciente al Consejo Popular Siboney, radicado en el capitalino poblado costero del municipio de Playa.

Foto: Joyme Cuan

El Doctor José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular; el licenciado en Derecho Yusuam Palacio Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano, y el profesor, escritor y ex agente de la Seguridad del Estado, Raúl Capote Fernández, aportaron y esclarecieron por qué desde la convicción, debemos votar a favor de la Carta Magna.

Escucharlos resultó un verdadero lujo, en especial para los numerosos jóvenes allí presentes, quienes aquilataron cómo somos el pueblo convertido en verdadero constituyente, tras ser consultado en aras de enriquecer y perfeccionar la nueva Ley de leyes de la nación. También se habló de la hondura de Martí, quien abogó por la unidad, la igualdad de derechos y la dignidad plena del hombre, tal cual recoge la actual Constitución, y sobre la imperiosa necesidad de estar unidos, pues el imperialismo recrudece su agresividad y ofensiva mediática.

Foto: Joyme Cuan

En presencia de Teresa Amarelle Boué, miembro del Buró Político y secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, y de Carlos Rafael Miranda, miembro del Comité Central del Partido y coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, trascendió este barrio debate cederista.

No fue casual hacerlo justo el día en que se cumplieran 90 años del vil asesinato de otro cubano digno y martiano ferviente: Julio Antonio Mella. Tampoco por azar se elige el 24 de febrero, para ante las urnas acuñar el futuro y la fe de los cubanos en su democracia.