Alejandro García pensó que un infarto nuevamente le marcaría el corazón. El día anterior había arreglado su parterre, práctica habitual en su cuadra, en el municipio de Playa, donde muchos cuidan el entorno. “Cuando abrí la puerta vi cómo para instalar un metrocontador de agua, una brigada echaba por la borda mi esfuerzo”, evoca.

Para Sonia Cervantes la realidad fue similar: “Rompieron las losas hexagonales de mi frente y al cuestionar por qué no colocaban el reloj en la acera, alegaron no tener compresor. Por otro lado, en este edificio hay preocupación de cómo será el cobro si todos no consumimos lo mismo”.

Residentes en los repartos La Caridad y Vista Alegre, del municipio de Cotorro, refieren que rompen las aceras y pasa tiempo sin que las reparen. En varios casos también después de cementar la vía peatonal, deben empezar de nuevo por la aparición de salideros. “Ahora aquí el agua corre como un arroyo”, lamenta la septuagenaria Elsa Labardí, mientras que para Oscar Delgado resulta preciso conversar previamente con las familias, explicar el proceso de metraje e informar por varias vías las tarifas.

Con tales criterios, este periódico entrevistó a directivos de la empresa Aguas de La Habana, quienes indicaron que el actual programa de metraje busca el uso racional del vital líquido, instaurar una cultura adecuada de consumo, ahorrar portadores energéticos, a la par de la mejora progresiva en el abastecimiento.

Belkys Guerra Serrano, jefa de la Base de Metraje de La Habana, y Guillermo Aguilera Martínez, subdirector de Aguas No Registradas. Foto: Joyme Cuan

“El agua va dejando de ser un recurso renovable y eterno para convertirse en escaso, limitado y no disponible. Esta realidad obliga a controlarla, y la manera más tangible, según las leyes de ingeniería hidráulica, es mediante la medición: forma transparente de establecer la relación cobro-pago, entre quien presta y quien recibe el servicio”, advierte Enrique de Jesús Alatorre Saldívar, al frente del área comercial de la mencionada empresa.

NUEVAS DE HOY

Tanto para el metraje masivo, como en la solución de incidencias puntuales, La Habana cuenta con 19 brigadas Foto: Joyme Cuan

El metraje tuvo un alza en la década de los 80 del pasado siglo, cuando respondió a un programa a tono con esos tiempos, “pero nada comparado con el alcance masivo del actual que comenzó en 2016”, afirmó Guillermo Aguilera Martínez, subdirector de Aguas No Registradas, tras recordar cómo en la capital hay 679 222 clientes, de ellos 117 362 metrados, entre estatales y residenciales, este último sector con el mayor porcentaje.

“Se pretende –dijo- abarcar toda la ciudad en un promedio de cinco años, pero la posibilidad de metrar está sujeta a las características constructivas de las redes, el estado de las acometidas, el nivel de llegada de agua a las zonas… Por ello, paralelamente marcha la rehabilitación”.

Según estudios, ahora solo se aprovecha entre el 48-52% del agua potable proveniente de las fuentes de abasto. “Dividimos la ciudad en sectores hidráulicos y hay 95 diseñados, de ellos 31 macro y micro medidos (el primero indica volumen total de agua entrante al lugar y el segundo el consumo de cada vivienda), lo cual nos permite determinar el rendimiento de las redes y las zonas urgidas a recuperar”, indicó Aguilera.

Playa concentra la mayoría de los cerca de 30 000 clientes atendidos en la ciudad durante 2018, entre instalación y cambio de metrocontadores. “Enfocarnos allí busca ahorrar el agua nacida en la cuenca Ariguanabo, desde donde se alimenta el oeste de la provincia, para mejorar el servicio, aumentar el horario y llevarla a zonas en déficit o en crecimiento”, dijo Belkys Guerra Serrano, jefa de la Base de Metraje de La Habana.

Asimismo, el municipio registra los mayores consumos en el sistema, con fuerte presencia de organismos, instituciones, hoteles y negocios por cuenta propia, por citar algunos sectores involucrados.

Foto: Joyme Cuan

Aguas de La Habana defiende el criterio de ser una entidad que se debe a la población, ¿cómo explicar entonces las malas prácticas en el metraje, ampliamente señaladas por los clientes?

-No somos una entidad que puede cometer arbitrariedades en la prestación del servicio. Certificados por normas de calidad, nuestras actuaciones son auditables y estamos atentos a observaciones y reclamaciones.

“Tenemos como política, norma y criterio de actuación, notificar al público cuando se va a realizar un trabajo. Sin embargo, alguien puede señalar que no lo hicimos -casi ningún cliente conoce por dónde pasa la acometida-; no estamos obligados por ley a informar”, sostiene Alatorre.

Cuando va a realizarse el metraje, un técnico debe ir en la avanzada, haciendo un levantamiento del terreno, para que la brigada no pierda tiempo. Belkys Guerra opina que “es un protocolo darle a conocer al cliente el trabajo a realizar, además de confirmar si conoce por dónde pasa su acometida”.

Foto: Joyme Cuan

¿Por qué ubicar los metros fuera de las viviendas, a expensas de romper jardines o aceras?
-La Ley de Aguas Superficiales –recordó Alatorre- responsabiliza a las empresas de acueductos hasta el límite de propiedad, donde se diferencia la estructura pública y la propiedad privada. Es decir: fuera de la vivienda recae nuestro encargo de dar mantenimiento, supervisar y controlar, y dentro de esta compete al cliente.

Al decir del directivo, se trata de una política aceptada y difundida en una amplia gama de países, pues facilita no depender de la voluntad del beneficiario para realizar reparaciones y leer el consumo.

Sin embargo, este equipo de prensa supo que ya la indisciplina social hace de las suyas con manipulaciones indebidas, extracción de algunas partes o de todo el metro, el hurto de las tapas de plástico que lo resguardan para confeccionar, según se dice, útiles del hogar.

Si bien las personas no han cuestionado la importancia del metraje, ya devalúan la calidad de las operaciones. “Las roturas que hacemos las enmendamos, independientemente de las demoras. Las brigadas de metraje abren unos 120 huecos diarios y las de Obra Civil deben cerrar igual cifra, pero no siempre van a la par”, señaló Aguilera, quien reiteró cómo muchas veces instalan los contadores en horario sin servicio de agua, y solo cuando este se reanuda cierran las aberturas, luego de verificar que no haya salideros.

También recordó que la colocación de macromedidores genera una excavación mucho mayor, con labores de hasta una semana, pero se trazan estrategias para minimizar la diferencia entre el ritmo de la instalación de los metros y el tapado, entre otros temas vinculados al programa.

Tanto para el metraje masivo, como en la solución de incidencias puntuales, La Habana cuenta con 19 brigadas Foto: Joyme Cuan


“Hay fallos y retrasos por que en las canteras no hay materiales, falta arena, el cemento escasea pues se deriva para atender las afectaciones del huracán Irma, entre otras realidades”, abundó Alatorre, mientras que la jefa del Departamento de Inspección en la Dirección Comercial, Mirna Carrazana Tellez, sostiene:

“Ante los daños acumulados en la estructura de las redes, los recursos se destinan hacia los lugares donde más agua se pueda ahorrar. Quizás no resuelva un problema particular, o incluso no beneficie una zona grande, por ejemplo: para dar servicio en La Habana Vieja debe recuperarse agua desde Santiago de Las Vegas”.

¿Cómo será la facturación para las viviendas multifamiliares?
-En estos momentos se está metrando solamente a la entrada, pero no se factura a ninguna familia por consumo. El Ministerio de Finanzas y Precios, responsable de autorizar las tarifas, no lo tiene contemplado. Formas hay muchas, ya idearemos, crearemos o se generará un sistema criollo para cobrar”, concluyó el director comercial.

Tarifas del sistema metrado para el cobro bimestral del servicio de agua y alcantarillado a la población, aprobadas en la Resolución No. 47/2000 del Ministerio de Finanzas y Precios.

U/M: MM3/Persona/Bimestral  Tarifas(pesos/M3)
Hasta 6m3  0.25
Más de 6 a 9m3 0.50
Más de 9 a 12m3 0.75
Más de 12 a 15 m3 1.00
Más de 15 m3 1.50